Remake de una película de 1951, con Jennifer Connelly, absolutamente maravillosa y dulce como siempre, y Keanu Reeves, inexpresivo y haciendo de momia, de protagonistas.
Me gusta la historia mucho y además comparto la opinión de que la humanidad merece ser limpiada de la faz de la tierra, pero es una pena que el director, guionistas y demás seres responsables hagan de una buena historia noventa minutos de puro tedio. Si, noventa minutos, no son dos horas, sino apenas hora y media que se hacen pesadas para desgracia del espectador.
Me encanta Jennifer Connelly, esa mujer transmite dulzura por la pantalla y parece que con los años no pierde ese toque, un día haré un top cinco de las actrices más dulces del panorama actual. Lo mejor de la peli ella y la historia en sí. Lo peor el resto, aburrida aún durando hora y media y Keanu Reeves con una cara de esas que ya ni se usan.
Me encanta el cine negro, negro como el sobaco de un grillo que diría pperquit. Esta es una de esas películas que todo el mundo pone como una buena película dentro del género y aunque sea de 1983 parece que andara escondiéndose de mí todo este tiempo.
Tengo que admitir que la historia es muy buena, el ascenso al poder y la bajada al infierno de Tony Montana esta genialmente narrada, y los personajes que la completan están a la altura. Solo hay una cosa que me disgustó mucho, y es que algunas escenas importantes están tratadas al trancaso a nivel interpretativo y por lo menos para mi gusto carecen de “credibilidad” lo que me ha sentado como un jarro de agua fría después de estar disfrutando de una buena y muy bien contada historia.
Por todo esto he dudado entre darle un 7 o un 8, como no uso puntuaciones con decimales y hoy me siento generoso le pongo el 8. He dicho.
Suelo visitar algunos foros de fotografía, como parte de mi reciente afición, para que mi ojo se acostumbre a ver encuadres y composiciones. He aprendido cosas interesantes, formas de medir la luz, la profundidad de campo, el enfoque al infinito, blablabla. Mogollón de tecnicismos, y de “trucos” que se suponen que sirven para hacer mejores fotos aunque aquí al final lo que cuenta es tu vena artística.
Hay un par de géneros que me llaman la atención, uno es el de paisajes que está relacionado con que me gusta viajar (aunque no lo haga todo lo que me gustaría), y el otro es el de retratos y es aquí donde está el problema.
Si algún día se os ocurre interesaros por el genero de retratos, os aviso de antemano que en los puñeteros foros de mierda solo se ven a padres sacando fotos a sus hijos y poniéndolas no por el hecho de que nadie le diga lo mal o bien que esta la mierda de foto, sino por escuchar como dicen lo lindo que es el modelo. Es como el típico que ve una cámara de televisión y va corriendo con su hijo a punto de partirse los morros él y el niño, para pasar delante de la cámara y después poder verse durante un mísero segundo en la caja tonta, y como no grabar ese segundo para dejarlo para la posteridad como “ese gran momento en que su padre hizo el imbécil para dar notoriedad a su hijo”.
La moraleja es que si queréis aprender sobre retrato jamás piséis un foro de esos públicos de fotografía, leed sobre fotógrafos de retrato y ya está, no perdáis vuestro tiempo.
La verdad es que de esta película me la esperaba peor, básicamente por que se que es de esas películas que tienes que ser un fan del comic para poder atar cabos y entregarte a fondo en la histeria colectiva del momento. No es que sea un peliculón pero tiene efectos visuales interesantes, localizaciones molonas, al señor Hugh Jackman dando el callo y la historia en general es “mas o menos” entretenida.
En su contra he de decir que a la hora y poco de estar viéndola me dieron ganas de dejarla, simplemente por que no soy un fan del comic y aquello me sonaba a chino, me estaba dando la impresión de que había sido víctima de una abducción y me había perdido algo pero justo en ese momento se sucedieron revelaciones que me dejaron con los ojos como chernes y consiguio recuperar mi atención como para terminar de verla. Tiene momentos absurdos, pero bueno no vengo a ver una historia real, así que mejor corremos un tupido velo y seguimos divirtiendonos con el espectáculo visual montado para la ocasión.
Si, señores y señoras, ya se me gastó Battlestar Galactica, solo he de decir que me ha gustado el final de la serie aunque he necesitado de leer un poco para comprenderlo ya que mi mente atea (y la serie tiene mucho de religión) no me permitía ir más allá. Es muy buena a todos los niveles sin duda, sobre todo en la historia y la cantidad de cosas que nos cuenta sobre la humanidad y las paradojas que se dan con los cylons.
Llevo casi un mes, que no he visto casi nada solamente BSG por que tenía la sensación de que necesitaba terminarla y no quería intoxicarme con nada más. Pero ahora se abre otro nuevo mundo, ¿que puedo empezar a ver ahora?, películas en general seguro, pero ¿que otra serie?. Hay quien dice que vale la pena ver la serie completa otra vez por que te das cuenta de detalles y cosas que antes no tenían sentido en ciertos capítulos, la idea me gusta, pero quizás para cuando me compre la versión en DVD de las 4 temporadas completas. Bleuge me ha recomendado Los Soprano, viene precedida de muy buena crítica y mogollón de premios, pero normalmente a mi en las series de televisión busco cosas que no encuentre en una película, y quizás Los Soprano no me ofrezca nada que no me de cualquier película de cine negro, aun así le daré una oportunidad. ¿Alguien se atreve a recomendarme algo?.
El otro día me encontré a unos ex-compañeros de fatigas con los que estaba en un grupo de folclore, todos me preguntaban si había dejado la música, y me alentaban a que volviera al mundillo del folclore y todas esas cosas que se dicen en estos casos. La verdad es que yo acabe muy hasta más arriba del moño del mundo ese, muchos años tuvieron que pasar hasta que me di cuenta que a mí lo que me gustaba era la música en general, me daba igual el genero lo único importante para mí en ese sentido es estar en contacto con la música.
Hace unos días estaba yo en casa preparándome para un concierto, y prepararme para un concierto después de llevar tres meses y medio sin coger la tuba ha significado ponerme todos los días a estudiar una horita mínimo para no hacer mucho el ridículo el día del mismo y los días de ensayo. Encima unos amigos me han pedido que les eche una mano con su banda para tocar ya que no tienen tuba y puedo servir para hacer bulto, me han enviado las partituras por correo y aprovechando este maravilloso mundo de internet, me he puesto a ensayar con la simple ayuda de Youtube y las partituras… y aquí es donde está lo mágico e increíble de la música y que yo desconocía hasta que deje el folclore… la música se escribe como en un libro, y después es el instrumentista el que le da el toque personal, como el narrador que acentúa o enfatiza según lo ve.
Me alucina como llega el director reparte las partituras y ahí empieza la música, mientras que esto en el folclore era una auténtica utopía, que un tema empezará sonar podía llevarte semanas en el mejor de los casos. No crítico la labor y las formas de hacer, pero simplemente quiero decir que para mí la magia de sentarte en una silla con una partitura y ponerte a tocar con un montón de gente como si nada me deja atónito y no puedo más que alucinar cada vez que ocurre alrededor mío.
Por cierto vamos a tocar un tema de Jacob De Haan, un pedazo de compositor especializado en música para bandas de viento-percusión, llamado Festa Paesana:
PD: Lo cuál no significa que se me de bien, eso es otra historia.
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