Quiero una de estas, Leica M8.2, después cambiaré mis gafas por unas de pasta, me dejaré el pelo largo (no me lo alisaré lo siento) y me pondré una gorra de esas tipo bohemio. Iré siempre con ella colgada y me sentaré en los cafes de la plaza de las ranas a divagar sobre la última exposición del CAAM, o sobre la importancia y la influencia de Jacques-Germain Soufflot en la investigación del neoclacisismo, y cosas de esas que te aprendes de memoria en la wikipedia para quedar cool. Una vez que tenga un buen circulo de amistades retrasadas con pasta a la que engañar haré una exposición de mis fotos-mierdosas tiradas al túntún y me forraré con todos esos toletes que quieren aparentar saber de arte. Estaré en mi casa nadando en billetes mientras estos se regodean de tener mis “increibles” trabajos colgados en las paredes de sus chalets y mansiones.
De fondo poned esta música:
Por cierto la cámara vale 6000$ ¿alguien me financia?.
Anoche soñé que iba con mi coche circulando plácidamente, con un señor de mediana edad a mi lado disfrazado de payaso. Cuando quiero decir de payaso quiero decir de esos que pretenden vestirse como un chaval de 15 años, ya sabéis, con gorra, camisa de equipo de hockey sobre hielo, pantalones a media altura, y zapatillas. Para que no falte de nada pendientes a la moda y corte de pelo estilo militar americano, si no fuese por que su cara le delata como que nació entre los 60 y 70, con suerte, diría que es un chaval de 15 años, pero no lo es así que por inducción concluimos que es un payaso, un pobre payaso.
Conducía con este personaje a mi lado y derrepente un montón de palomas en la carretera tranquilamente plantadas en el medio. Así que acelere recordando la cantidad de veces que me han cagado el coche, y deseando finalmente poner en marcha mi plan de exterminar esta especie animal, la cuál sigo sin entender que sentido tiene en cualquier ecosistema sano. Tener una rata que vuela como son las palomas y las tórtolas es absurdo, repugnante y enfermizo. Acelero y empiezo a pasar por encima de ellas, ni se mueven al verme llegar, conforme las escacho aparecen más y más hasta que aquello se convierte en un puré de palomas, la densidad de cadáveres es tal que no se ve un centímetro cuadrado de asfalto..
Después fui a lavar el coche, ¿y sabéis que ocurrió?, que se puso a llover. A veces me pasa que con el simple hecho de pensar en lavar el coche, llueve. Increíble.
Estuve doce días disfrutando de ese encantador país y de los amigos, la verdad es que pasé bastante tiempo “trabajando” más que de vacaciones pero bueno, salieron unas cuantas fotos, algunas no son mías. ^^
Me encanta esa ciudad, me encanta el país, me encanta la gente que he conocido… pero hay una cosa importante para mí. Y es que Zurich ya tiene banda sonora en mi universo sonoro-sentimental. Igual que Norah Jones me recuerda a mi época en Inglaterra – Reading, y otros muchos artistas/canciones me rememoran sentimientos o momentos, ahora Plástico de Rubén Blades me recuerda a la ciudad de Zurich. Recuerdo ir caminando con ulon y mirarnos pensando exactamente lo mismo: “¿esto que es un pase de modelos?”.
No era raro verme paseando por la ciudad tarareando la canción… cosas mías.
Oh dios mio por que, por que, por que, por que, por que… por favor!. Esta es la demostración de por que España está donde está, este tio es presidente ejecutivo de Telefónica, y ¿sabéis cual es mi opinión?, ¿verdad?. Yo creo que el “personaje” se descalifica solo cuando habla, por que más inútil no se puede ser y mira que yo tenía una buena retahila de adjetivos que vinieron a mí como una cascada de agua en primavera con el deshielo la primera vez que vi el video, y los que están debajo de él, que son quienes son más subnormales aún por que para decirle que diga eso hay que ser peor todavía.
Vamos que así le luce el pelo a este país, verguenza me da.
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