Sentir vergüenza
To feel ashamed. Zu schämen (o como se escriba). Es algo que en España se ha perdido hace tiempo. Como cuando tiras de la cadena y el agua corre desapareciendo en el subsuelo así ha desparecido la vergüenza. Es un sentimiento duro, un sentimiento que hiere y te toca moralmente. Supongo que cuando llega un momento en el que eres tan rematadamente inútil que no puedes remediarlo, y sigues haciendo el ridículo, por que todo lo que haces te sale una mierda, por que eres incapaz de reconocer que no sirves para esto, o incluso peor, eres incapaz de pedir ayuda a quién si sabe. Es entonces que no te queda otra que ponerte un caparazón para ya no sentir vergüenza.
Probablemente tú orgullo, si alguna vez tuviste, ya estaba tan herido que se inflamó. ¿Y sabes que es lo peor?. Lo peor es que ahora ya no tienes vergüenza y sin embargo un orgullo que no te cabe en los calzoncillos. De manera que aunque tus vergüenzas asoman por los calzoncillos, y no es un espectáculo precisamente agradable, tú alardeas de lo grandes que son estas mientras las personas que realmente tienen una visión real de lo que ocurre se mofan de tí y/o se apiadan por no haberte conocido antes para poder corregirte (como los lobos y los pastores en la teoría de los pastores,lobos y ovejas).
Subtítulo: Un día en un centro de trabajo cualquiera.






Yo opino que todo el mundo es reconducible. Igual que un alcohólico puede dejar el alcohol, un orgullólico también puede superar su adicción al orgullo.
Un alcohólico, para dejarlo, necesita hablar con personas que tienen su mismo problema, contarlo en público y darse cuenta de que tiene un problema.
Un orgulloso, sin embargo, lo que necesita es alguien que le haga ser más humilde sin que se dé cuenta de que lo está siendo. Hay que manejarlo con mano izquierda, haciéndole creer que es más inteligente que tú, para que confíe en ti, pues siente que es superior a ti.
La estrategia consiste en que crea que hace las cosas a su manera o, como mucho, que las hace a tu manera porque piensa que es algo puntual. A medida que se sucedan esos “momentos puntuales”, su manera de hacer las cosas irá derivando en TU manera de hacerlas, pero no se dará cuenta.
Está claro que esto no funciona en todos los casos, pues hay elementos con seguimiento cuyo ego nació antes que ellos, y no hay nada que hacer porque lo llevan en los genes.
Buena entrada.
Una mierda, necesita que le den con un periódico como a los perros mientras le restriegan los hocicos en su obra para que coja la relación directa entre la mierda que ha hecho y el castigo.
Yo creo que para que uno sienta vergüenza, debe darse la circunstancia de que se conozca y entienda que una acción determinada debe dar vergüenza.
Cuando se carece del suficiente intelecto o conocimiento de la situación, es imposible sentir vergüenza. Por ejemplo, el perro que caga en el salon de tu casa delante tuyo, no siente verguenza alguna.
Algunas personas son como perros sin pelos que van a dos patas.