Londres día 3
Ya no puedo más con mi cuerpo, pero hay tres visitas indispensables según mi itinerario. Esta no es mi primera vez en Londres y ya conozco los museos de la ciencia, historia natural y británico, sin lugar a dudas el británico es el más espectacular de los tres. Los otros dos son museos más orientados a niños, aunque las primeras salas del museo de historia natural no esta nada mal si como yo vas justito de tiempo pasa de él y concentrate en el increible British Museum.
Mi idea inicial con el British era ver un par de salas nada mas, pero es que es increíble todo en su conjunto. Es gratuito, como los dos que mencione antes, y si quieres puedes pagar por una audioguia, pero para eso hay que dedicarle todo el día y nosotros vamos justitos. Te llevará fácilmente 2 horas aproximadamente verlo. Te recomiendo que vayas temprano para poder ver la famosa piedra Rosetta que está en la planta baja para poder verla con tranquilidad ya que es donde más gente se arremolina a su alrededor, al igual que la zona dedicada al antiguo Egipto.
De alli salimos hacia el este por la calle del British y llegamos a una calle llena de lugares para comer, en este caso elegimos un Pizza Hut donde descubrimos el famoso buffet para el “lunch”.
Nuestro siguiente destino es la catedral de St Paul. No estoy seguro de si nos equivocamos en cogerlo el último día, pero si te aviso que la entrada a la catedral es de pago, que no te permiten hacer fotos, aunque yo conseguí hacer unas poquitas en plan “ops perdón no me había dado cuenta”, y que hay que ir descansado. Lo digo por que lo interesante es subir a la cúpula, la cuál es la segunda más grande del mundo después de la del Vaticano, y subir significa 500 escalones hacia arriba con 2 paradas, una en la galería de los susurros y otra en la galería dorada, y otros 500 escalones hacia abajo. Cuando llegamos abajo teníamos todos una flojera de piernas que pareciera que hubiésemos estado corriendo la maratón. Vale la pena por ver la inmensa cúpula y por las increíbles vistas de ciudad desde las alturas.
Cuando bajamos de la cúpula, tuvimos suerte, por que aunque empezamos a subir a las cuatro y pico de la tarde, fuimos el último grupo en hacerlo. Por cierto una vez empiezas a subir creo que no hay manera de dar marcha atrás, ya que hay zonas que son muy angostas y solo cabe una persona. Desde el segundo al tercer tramo es un poco asfixiante el asunto y hay una zona que aparte de estrecha es muy baja, con la mochila de la cámara casi me quedo allí atascado. Vuelvo a repetir de cualquier manera que vale la pena. A lo que iba, fuimos el penúltimo grupo en subir y había misa así que no pudimos ver la parte de atrás de la iglesia, no se ni lo que había ni nada, buscad información en su página web si queréis saber más.
Después de esto fuimos a ducharnos al hotel y a cenar, no había fuerzas para más.
















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